Gurdjieff

Acerca de este sitio

“Cuando me di cuenta de que la antigua sabiduría había sido pasada de generación en generación por miles de años y, sin embargo, había llegado a nuestros días casi sin cambios, lamenté haber comenzado demasiado tarde a darle a las leyendas de la antigüedad el inmenso significado que ahora comprendo que realmente tienen.” – George Gurdjieff

Este sitio continúa donde Gurdjieff se detuvo. Nosotros aplicamos sus métodos de desarrollo de sí a la sabiduría de los antiguos. Al profundizar nuestra comprensión de nosotros mismos revivimos el legado de nuestros ancestros y, al revivir el legado de nuestros ancestros, profundizamos nuestra comprensión de nosotros mismos.

La distorsión amenaza perpetuamente la comprensión. Cada época construye arcas para preservar su sabiduría a través de las inundaciones del tiempo. ¿Cómo se vería el arca de nuestra época?

Ata tu propia nave a la nuestra y embarquémonos.

George Gurdjieff

Gurdjieff-seppiaGeorge Ivanovich Gurdjieff fue uno de los maestros espirituales más influyentes del siglo XX. En sus primeros años, participó en expediciones que iban en búsqueda de enseñanzas antiguas, parcialmente documentadas en su libro Encuentros con hombres notables. Su búsqueda lo condujo a una hermandad secreta, de la cual pareció regresar con la posesión de un sistema único.

En 1910, Gurdjieff importó ese sistema a Rusia. Tradujo su conocimiento y experiencia oriental en un lenguaje apetecible al hombre occidental del siglo XX. Llamó su disciplina “El cuarto camino,” en contraste y agregado a los tres caminos tradicionales del fakir, del monje y del yogui (leer más sobre el Cuarto Camino). Sin embargo, la revolución bolchevique y la primera guerra mundial forzaron a Gurdjieff a emigrar y finalmente terminó en Francia, donde abrió su “Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre.” La influencia de Gurdjieff se extendió por toda Europa y hasta en América, pero el orden social declinante y la segunda guerra mundial le impidieron formalizar más su organización. Fue forzado a cerrar el instituto y a pasar la última parte de su vida escribiendo libros: La vida solo es real cuando ‘Yo soy,’ Todo y todas las cosas, Encuentros con hombres notables y Cuentos de Belcebú a su nieto. Murió en Francia el 29 de octubre de 1949.

Gurdjieff-Angkor-Wat

Templo de Angkor Wat

Gurdjieff fue discreto acerca de los orígenes de su enseñanza. No sintió necesidad de revelar sus pasos. En principio, afirmaba que las guerras habían destruido todo rastro de las escuelas con las que había tenido contacto. Además, su enseñanza llamaba específicamente, no para el estudio académico, sino para volver el conocimiento en práctica. El mismo Gurdjieff había trabajado para adquirir su enseñanza y se había ganado, por así decirlo, los derechos sobre ella. Esos derechos tenían que ser ganados por cualquiera que encontrara su trabajo por primera vez. Mientras que el conocimiento se podía dar, la sabiduría debía ganarse. De aquí que Gurdjieff, que había sacrificado mucho para obtener su sabiduría, era reacio a pasarla a los demás excepto al precio del trabajo. Una vez ganado por cualquier individuo, el conocimiento se volvería suyo; él mismo se volvería esas antiguas verdades que Gurdjieff supuestamente excavó, una reiteración de antigua sabiduría, una expresión contemporánea de una verdad eterna.

Gurdjieff – La misión

Gurdjieff-Labrong-Monastery

Monasterio de Lavra Megistis, el Monte Athos

Gurdjieff fue un agente del siglo XX de este Arca Mayor. Transmitió a quienes lo rodeaban el sentido de una misión. Parecía, no solo a sus propios estudiantes, sino hasta a las personas fuera de su círculo directo de influencia, que era el agente de un gran plan. En su juventud este sentido del propósito irradiaba desde su “búsqueda de lo milagroso” que lo llevó a viajar a Grecia y Egipto en Occidente, a Afghanistán y el Tíbet en Oriente. Comenzando desde cerca de 1910 este mismo sentido de propósito se conectó con la visión del Instituto, que en 1917 recibió su nombre completo: Instituto para el Desarrollo Armónico del Hombre. Desde 1912 en adelante Gurdjieff ubicó el propósito de la creación del Instituto delante de cualquier otra meta práctica, hasta los tiempos de su accidente automovilístico y el cierre del Prieurè. Su sentido de misión fue transferido entonces a sus escritos (los tres volúmenes de Todo y todas las cosas) y a la preparación de grupos de personas, en Europa y América, capaces de preparar gente para recibir esos escritos. Después de 1925 trataba de poner en palabras loi que esperaba realizar en acción y creía que sus escritos finalmente serían leídos y comprendidos por un amplio público.

El momento crucial entre el período de “búsqueda” de Gurdjieff y el período en que se enfocó en la creación del Instituto parece llegar luego del tiempo que pasara con la Hermandad Sarmoun, en las montañas del Hindu Kush en el norte de Afghanistán. Primero obtuvo acceso al monasterio Sarmoun central en 1899-1900 y parece probable que haya tenido una estadía más larga en 1906-1907. Al final de 1907 Gurdjieff fue a Tashkent a practicar curación. Allí curó drogadictos y alcohólicos, tanto como medio de estudiar el estado de identificación como medio de hacer dinero. Estos fueron sus últimos preparativos para enseñar. Después de alrededor de 18 meses comenzó a atraer estudiantes y entonces, en 1912, partió de Tashkent a Moscú donde comenzó a reclutar candidatos para el Instituto. Parece, entonces, que la experiencia de Gurdjieff con la Hermandad Sarmoun lo transformó de un “buscador” en alguien que había “encontrado” y estaba listo para enseñar.

Gurdjieff – Los orígenes

Gurdjieff-Labrong-Monastery

Monasterio de Lavra Megistis, el Monte Athos

En tanto que los orígenes de la Hermandad Sarmoun se pierden en la noche de los tiempos, hay rastros de los Sarmoun en Babilonia, en la época de Hammurabi. La palabra Sarmoun en sí significa “abeja.” Los Sarmoun (las abejas) tenían reputación de tener enseñanzas antes del diluvio. Otra vez encontramos aquí la metáfora del Arca y es, por cierto, posible que nunca haya habido una inundación física y que los Sarmoun se referían a su responsabilidad de mantener el Arca de la Antigua Sabiduría a través de las mareas del tiempo. Ellos enseñaban que el conocimiento objetivo es una sustancia material que se puede recolectar y almacenar como la miel. La Hermandad Sarmoun tenía aparentemente memoria de las destrucciones y renovaciones periódicas de la humanidad, y creían que su tradición representaba un corazón invariable, eterno, de sabiduría a la cual la humanidad debería siempre tener acceso. En coyunturas críticas de la historia, los Sarmoun distribuían su “miel” por el mundo por medio de agentes entrenados especialmente. John Bennet sintió que el símbolo del eneagrama, el conocimiento de la ley de siete y la doctrina del mantenimiento recíproco provenían de la Hermandad Sarmoun. Gurdjieff sugirió que muchas de sus danzas sagradas provenían de los Sarmoun.

Algo después del 1500, los Sarmoun se llegaron a conectar con la tradición sufi Naqshbandi. Los sufis Naqshbandi trabajaban al estilo del Cuarto Camino: eran poco dogmáticos y su trabajo siempre se conectaba con cumplir tareas históricas particulares. Se especializaban en actuar. En tanto que los sufis Naqshbandi y los Sarmoun no fueron una única organización, ciertos maestros Naqshbandi individuales estaban probablemente asociados a la Hermandad Sarmoun. Parece probable que los Sarmoun inseminaran a los mejores maestros Naqshbandi con algunas de sus comprensiones. Encontramos la ideas de la “jerarquía celeste” o del “círculo interno de la humanidad” entre los sufis Naqshbandi, lo que probablemente derive de su conexión con la Hermandad Sarmoun. Se conoce que Gurdjieff haya pasado tiempo en los tekkes de los sufis Naqshbandi.

Los maestros de Gurdjieff

En el Prieurè, y más tarde en París, Gurdjieff les dijo muy directamente a varios de sus estudiantes que él mismo tuvo un maestro. En momentos decisivos de su vida dice que consultó consejeros antes de hacer una decisión final:

(Tercera serie, p. 78-79) “Debo decirles que, hace muchos años, antes de la organización del Instituto, cuando planeaba y calculaba este programa en detalle… tuve que… dirigirme para buscar consejo y dirección en lo que incumbía a varias cuestiones, a personas honorables e imparciales… que… ya habían superado dos siglos de su existencia y algunos de los cuales eran lo bastante atrevidos como para esperar superar hasta el tercer siglo…”
(Tercera serie, p. 43) Gurdjieff nos dice que, cuando luego del accidente, consideró cambiarse de la enseñanza a la escritura, pasó largas horas “escribiendo cartas preguntándoles a algunos de mis amigos a quienes respeto.” Sus metas para el período siguiente se establecieron… “gracias al sabio consejo de uno de mis más antiguos amigos, una persona muy respetada.”

John Bennet afirma que Gurdjieff dijo, más de una vez, que fue capaz de convocar a personas que sabían la importancia de su tarea. Más allá de esto, hay cierta evidencia de que Gurdjieff regresó al Asia Menor por cortas visitas en puntos críticos de su vida, y sabemos que mantenía correspondencia regular con gente de esa área, hasta en sus últimos años. (No tenía familia allí luego de 1919).

El Instituto de Gurdjieff

La visión de Gurdjieff

Es posible que la visión del Instituto proviniera de los Sarmoun y que, hasta cierto punto, Gurdjieff fuera su agente. Gurdjieff nunca se presentó como un gran maestro (lo que podría haber hecho con facilidad), sino como un agente con una misión. Los Sarmoun probablemente sabían que el final de su ciclo se aproximaba. Los gobiernos de Kemal Ataturk en Turquía y de los gobiernos soviéticos en Rusia y Afghanistán hacían imposible que ellos continuaran. Tal vez los Sarmoun, al ver el final de su tradición, tuvieran el propósito de transmitir la sabiduría del Oriente a la precoz civilización de Occidente, donde los poderes habían superado tanto al ser.

El propósito de Gurdjieff

Chateau Fontaines
De acuerdo con sus anécdotas autobiográficas, los propósitos interiores de Gurdjieff habían cristalizado por la época en que tomó la meta de renunciar a sus poderes, luego de lo cual fue herido por una segunda bala perdida en él Tíbet, en 1902. Al describir sus votos en la Tercera serie, define con claridad que sostener el recuerdo de sí es la función más elevada que podía alcanzar. Podemos decir, por lo tanto, que para esta época Gurdjieff tenía en claro su misión “interna.” De lo que fuera citado arriba, parece posible que adquiriera su misión “exterior” –la creación del Instituto– en su segunda estadía con los Sarmoun.

Cualquiera fuera el caso, sabemos que diecisiete años más tarde, en 1924, Gurdjieff oficialmenente dispersó el Instituto. En 1928 llegó más lejos al alejar a muchos de los estudiantes de su propio círculo interno. Gurdjieff sentía que había hecho lo posible con relación al propósito del Instituto y, consultando con “una persona muy respetada,” se puso nuevos propósitos. En 1935, Gurdjieff se mudó a un departamento en París, en la Rue des Colonels Reynard, donde continuaría la última etapa de sus enseñanzas. Gurdjieff había visto que no era él el vehículo para el nuevo orden y se concentraba en sus seguidores, para que ellos pudieran llevar la enseñanza a la próxima generación.