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Gurdjieff-Asaf-BravermanLas páginas en este sitio están escritas por Asaf Braverman. Las notas son coordinadas por él. Asaf toma la responsabilidad por cualquier punto de vista expresado en ggurdjief.es, que se originan como lo hacen de su propia experiencia con el Cuarto Camino y su propio estudio de la antigua sabiduría.

El Arca de Gurdjieff de la antigua sabiduría navega…

J.G. Bennet | William Nyland | Lord Pentland

Luego de las muertes de Gurdjieff y Ouspensky, estudiantes en Washington y Nueva York continúan, lo mejor que pueden, experimentando con los principios del Cuarto Camino. América entra ahora en la era post-segunda guerra mundial, caracterizada por la caída de la forma y el surgimiento del movimiento hippie. Es una década madura para el esoterismo. El estudiante de Gurdjieff William Nyland se conecta con la generación de personas jóvenes que reacciona a los crecientes valores materialistas del mundo de postguerra.

Alexander Francis Horn

El círculo de William Nyland incluye a Alexander Francis Horn, un maestro de teatro, dramaturgo y comediante. Horn aprende más sobre el Cuarto Camino de los grupos de Nueva York de J.G. Bennet, de la Fundación Gurdjieff, así como del mismo Rodney Collin, a quien visita en México. A la muerte de Collin, Horn no está satisfecho con la condición en que encuentra a la Fundación Gurdjieff (ahora institucionalizada sin su fundador). Recomienda que Lord Pentland la disperse.

Horn establece el Teatro de todas las posibilidades e incorpora los principios del Cuarto Camino en su trabajo teatral. Los métodos de Horn son severos, forzando a sus estudiantes a que trabajen sobre sí mismos forzándolos a presiones y cargándolos de grandes demandas.  Sus obras En busca de un héroe solar y Reflexiones de un ciudadano de la Vía Láctea resumen los ideales de los sesenta, ideales que esa década nunca logra por completo. Sin embargo al hacerlo, Horn traslada y transporta la obra de Gurdjieff a una nueva generación.

Horn muda su grupo a San Francisco, donde conoce y se casa con la actriz Sharon Ganz. El Teatro de todas las posibilidades es con el tiempo controlado por Sharon, lo que fuerza a Horn a regresar a Nueva York.  Cuando los “niños de las flores” se vuelven los cada vez más materialmente prósperos nacidos en la postguerra, el espíritu de los sesenta se extingue. La enseñanza de Alexander Horn se divide: su esposa toma el rol más activo con los grupos, mientras que él continúa trabajando con un círculo pequeño de estudiantes hasta su muerte en 2011.

Robert Earl Burton

Robert Burton se une al Teatro de todas las posibilidades en 1967, en San Francisco. Se dedica al trabajo de Alexander Horn, con el que aprende los principios del Cuarto Camino como los expresa Horn, mientras también lee la extensa literatura que dejaron Gurdjieff, Ouspensky y Collin.

Burton se aleja de Horn en 1969 y establece la Fellowship of Friends en 1970. En 1971, Burton compra la propiedad en la Falda de las Sierras y crea el corazón de su escuela. Centros periféricos surgen en Carmel, San Francisco, Los Ángeles, San Diego y luego por todos los Estados Unidos. En los ’80, envía a sus estudiantes a abrir centros en el exterior y la Fellowship atrae internacionalmente a estudiantes interesados en el Cuarto Camino.

Burton se aleja de los métodos severos de Horn. Usa como cimientos el Cuarto Camino como lo expresaran Gurdjieff, Ouspensky y Collin.  En los ’90 su enseñanza gradualmente asume su matiz propio, mientras lo mezcla con expresiones más tempranas de antigua sabiduría. Su trabajo y organización crecen a escala internacional y atraen más estudiantes, así como críticas, en su mayoría de ex-miembros de su organización.

En 2012, la Fellowship of Friends reside todavía en la Falda de las Sierras, bajo la dirección de Robert Burton.

El legado de Gurdjieff en el siglo XXI

Y así termina la discutible historia del Cuarto Camino como se manifiesta en el siglo XXI. Discutible, digo, porque muchos proclaman que esta terminó con la muerte de Gurdjieff en 1949, hasta denunciando a Peter Ouspensky por su título de heredero  de su espíritu (sin molestarse en dar crédito alguno a las generaciones posteriores de Nyland, Horn y Burton). La historia es, inevitablemente, una ciencia inexacta, sujeta a la interpretación del historiador. Pero desde que los interesados en Gurdjieff –que ha muerto– pueden  encontrar interés en su influencia –que permanece– he dado aquí este bosquejo lo mejor que pude.

Encontré el Cuarto Camino en 1995, uniéndome a la Fellowship of Friends de Burton, y soy aún miembro de esa organización.  Me mudé a la sede de California en el 2000 y comencé a trabajar estrechamente con Burton en su enseñanza. En 2007 me vi forzado a emprender un viaje de dos años, que me llevó a estar en contacto con el origen de la antigua sabiduría que antes había estudiando en teoría. Viajé a todos los sitios antiguos más importantes del mundo, extendidos por Asia, Europa, Medio Oriente, América Central y del Sur.

Esos dos años de viajes fueron una odisea –un encuentro genuino con lo milagroso– que es siempre agridulce y que involucra tanto pago como otorga recompensa.   La experiencia fue prueba, si se necesitaba alguna, que el espíritu de la antigua sabiduría esta vivo y accesible hoy, como siempre lo estuvo en días anteriores. La chispa no se fue con la partida de Gurdjieff ni había llegado solo cuando él pusiera el pie en el escenario. Pero decir más que esto requeriría contar toda una historia, que estoy en el proceso de escribir.