ABRIL 2020

Nuestros esfuerzos intelectuales solo pueden llevarnos a una meseta muy limitada; necesitamos un acoplamiento emocional con el intelecto para alcanzar realizaciones más significativas. En el primer taller de abril, abordamos cómo percibir desde el centro emocional. Gran parte de nuestra vida la pasamos en rutinas realizadas mecánicamente, con la más mínima atención. Nuestro segundo taller proporcionó el marco necesario para que la rutina se convierta en ritual. Los estudiantes detectaron ejemplos cotidianos aparentemente mundanos, como lavarse las manos, y se propusieron dar un esfuerzo extra de conciencia a estas actividades durante la semana siguiente. En el tercer taller discutimos algunos de los resultados de nuestro ejercicio práctico, estructurado en torno al tema del esfuerzo y el pago. Exploramos cuáles son las implicaciones de nuestras valoraciones personales para nuestro trabajo interno y cómo la valoración impacta nuestro comportamiento. El taller final del mes fue una sesión de preguntas y respuestas.

“Las cosas se repiten en una vida, de modo que tan sólo recordando cómo sucedieron ayer las cosas, usted podrá evitar ciertas cosas mañana. Todo el mundo vive en cierto círculo cerrado de acontecimientos: a una persona le sucede una clase de cosas, a otra persona, otra cosa. Usted deberá conocer sus propios tipos de acontecimientos, y cuando los conozca, podrá evitar muchas cosas.”
Ouspensky