FEBRERO 2020

El trabajo de febrero ve al granjero calentándose ante un fuego avivado. De la misma manera, aspiramos a avivar el fuego de la Conciencia a través de nuestra auto observación, que fue el tema de nuestro primer taller del mes. En los días siguientes, nuestro estudio práctico de la observación de uno mismo hizo hincapié en un aspecto diferente, o centro, de nuestro paisaje interior cada día durante toda la semana. En nuestro segundo y tercer taller, examinamos cómo esta enseñanza clasifica nuestra vasta psicología para enmarcarla en partes más pequeñas y más trabajables. Nuestro último taller de febrero fue una discusión sobre cómo el cuerpo, las emociones y el pensamiento de uno están interrelacionados, a veces mecánicamente, a veces febrilmente y otras veces guiando con mucha precisión nuestras interacciones con el mundo que nos rodea. El objetivo de este taller final fue definir qué podemos hacer para observar y obtener cierta comprensión de las dimensiones multifacéticas de este ser que llamamos “Yo”.

La auto-observación de por sí no es suficiente. Mediante la observación de sí, uno no puede establecer las más importantes divisiones en uno mismo, divisiones horizontales y verticales, pues hay muchas divisiones diferentes…
Ouspensky