JUNIO 2020

En nuestro primer taller de junio, discutimos el esfuerzo fundamental de esta enseñanza: el recuerdo de sí. El objetivo de nuestra discusión fue compartir lo que los miembros de la escuela entienden al practicar este esfuerzo, así como examinar lo que varias escuelas antiguas tienen que enseñarnos sobre el tema. Durante la semana que siguió, nuestro ejercicio práctico fue tomar nuestras comidas conscientemente y con atención durante todo el tiempo, en un estado de recuerdo de sí. En nuestra segunda reunión, se les pidió a los estudiantes que compartieran sus observaciones sobre el ejercicio. Como muchos estudiantes verificaron, el acto de tomar alimentos conlleva muchos rasgos bestiales que hacen que mantenerse alerta durante las comidas sea especialmente desafiante. Exploramos algunas de las explicaciones de por qué esto es así, así como también encontramos representaciones de este desafío en famosas obras de arte. En este sistema llegamos a la comprensión de que casi toda nuestra vida la pasamos actuando por hábito, condicionamiento, impulso y accidente. Es una píldora difícil de tragar, pero el sistema también nos da el mapa para salir de este laberinto de mecanicidad. A medida que nos aventuramos a salir, nos acercamos cada vez más a lo que es verdad en nosotros, lo que es realmente nuestro y lo que realmente somos nosotros. Para reconocer esto, se necesita cierto espacio y el tema de nuestro tercer taller fue hacer espacio para el “yo” real. El ritmo de vida tiende a capitalizar nuestras tendencias hacia la eficiencia mecánica. Cuanto más eficientes mecánicamente nos volvemos, menos espacio dejamos en nosotros mismos para descubrir nuestros propios potenciales más profundos y verdaderos. En nuestro taller final de junio discutimos un rasgo en particular que nos afecta a todos, que es la multitarea. El objetivo del taller no solo era llegar a una definición concisa de lo que es la multitarea, sino también reconocer el sabor de lo que viene en el instante antes de que nos dejemos arrastrar por el torbellino. A lo largo del mes aprovechamos lo que significa recordarse a sí mismo y exploramos varios de sus aspectos; cuanto más aprendemos a recordarnos a nosotros mismos con atención, más pronto nos atrapamos en el momento en que nos olvidamos.

El recuerdo de sí es sólo para quienes realmente lo desean y lo intentan, se necesita tiempo— años, muchos años. Y aún si obtuvieran lo que entienden como recuerdo de sí, verían que más allá se les revelan distancias y significados infinitamente nuevos, y que la conquista de una etapa es solamente el comienzo de la siguiente.
Rodney Collin