José Dílmer Moreno es un nuevo contribuyente de ggurdjieff.es, que publicará artículos mensualmente.

Gurjieff-Jose MorenoPor razones de mi trabajo, fitomejoramiento, siempre estuve en busca de mediosdiferentes a los convencionales (investigación científica y tecnológica) para lograr incrementos significativos en la producción vegetal sin perturbar el medio ambiente. Encontré información sobre la sabiduría campesina y sobre las actitudes que posibilitaron al hombre de campo durante más de un milenio acceder a los estratos sutiles y esenciales de la naturaleza para lograr una transformación de la ciencia natural misma entroncada en los trabajos de Goethe. Al discutir estos temas con un amigo, compañero de trabajo, surge el nombre de Gurdjieff, en momentos en que estaba ansioso buscando significados a mi vida profesional y personal.  Aparece el señor Gurdjieff con la idea del sueño del ser humano estando despierto.
Se inicia en mí la necesidad persistente en conocer más acerca del sistema del Cuarto Camino; mi compañero fue presentándome poco a poco todos los temas en que está basada esta enseñanza. Pero para mí no era suficiente, tenía que aprender más acerca de los distintos estados de consciencia a que el hombre podría llegar con esta enseñanza. Quizás la idea que más atrajo mi atención fue la de estar viviendo en una prisión sin darme cuenta de ello.
Inicié una búsqueda en las librerías, guiado por mi amigo, de los libros de Gurdjieff y Ouspensky. Fui muy afortunado al encontrar “Fragmentos de una enseñanza desconocida, En busca de lo milagroso,”, “Encuentros con hombres notables”, “Relatos de Belcebú a su nieto”, “La vida es real solo cuando ´Yo Soy´”
“La Consciencia una búsqueda de la verdad”, “El Cuarto Camino” y “Psicología de la posible evolución del hombre”.
Con la lectura de estos libros, comencé a entender la maraña de “yoes” que reinaban en mi interior y que eran ellos los responsables de mi caos interior y exterior. Mi centro magnético seguía impulsándome a conseguir el despertar, pero, sugerido por mi amigo, encontré que si quería trabajar sobre mi nivel de consciencia, debería hacerlo con la ayuda de una escuela. Afortunadamente en Bogotá había personas que ya estaban encaminadas en la enseñanza del Cuarto Camino. Con ellos inicié la comprensión del recordarse a uno mismo, que para hacerlo se necesita voluntad y que desafortunadamente no poseemos voluntad para hacerlo, este es el punto de inicio de nuestro trabajo al comenzar el estudio de sí mismo.